Dicen
que la mujer es un hermoso defecto de la naturaleza. La leyenda bíblica
cuenta que cuando Dios le dio al hombre compañía, este a la semana se
la retornó protestando: “¡Señor, la criatura que me diste me hace
desdichado, quiere toda mi atención, nunca me deja solo, habla
demasiado, me regaña, llora sin motivo y se divierte al hacerme sufrir.
Te la devuelvo, no puedo vivir con ella!” Dios recibió a la mujer. Pasó
otra semana, volvió el hombre y le dijo: “Señor, me encuentro solo
desde que te devolví a la criatura, ella cantaba y jugaba a mi lado, me
miraba con ternura, reía y su risa era música, era hermosa a la vista y
suave al contacto. Me daba ternura y amor sin condiciones, por favor
devuélvemela, ¡no puedo vivir sin ella!” Y dijo Dios: “Ahora valoras
sus cualidades, claro que puedes tenerla de nuevo, fue creada para ti,
pero no olvides cuidarla, amarla y respetarla, porque de no hacerlo,
corres el riesgo de quedarte de nuevo sin ella...”
Como
estas, son múltiples las maneras de interpretar el valor y la presencia
de la mujer. El escritor inglés Óscar Wilde, en medio de su agudeza,
realidad e ironía también se pronunció sobre las damas: “Hay dos tipos
de mujeres: las feas y las que se pintan.”
“Mientras una mujer pueda parecer diez años más joven que su hija, es completamente feliz”
“Cualquier hombre puede llegar a ser feliz con una mujer, con tal de que no la ame.”
“Cómo
tener confianza en una mujer que le dice a uno su verdadera edad. Una
mujer capaz de decir esto es capaz de decirlo todo.” “Los hombres
interesantes son los que tienen un futuro. Las mujeres interesantes,
las que tienen un pasado.”
“Las mujeres han sido hechas para ser amadas, no para ser comprendidas.”
“Las mujeres nos inspiran a hacer las mas grandes obras, pero son ellas mismas quienes nos impiden hacerlas.”
“Me gusta contemplar a los hombres geniales y escuchar a las mujeres hermosas.”
También la sabiduría popular ha entregado su aporte. Recordemos algunas “reflexiones”:
“La fuerza hidráulica más poderosa del universo, es la lágrima de una mujer.”
“El primero que comparó a una mujer con una flor fue un poeta; el segundo un imbécil.”
“La mujer que no tiene suerte con los hombres, no sabe la suerte que tiene.”
“No hay mujer fea, solo belleza rara.”
“No importa que las mujeres nos fastidien; lo que no soportamos es que nos fastidie siempre la misma.”
“Todos los hombres tienen una mujer en el pensamiento; los casados, además, tienen otra en casa”
Sin
duda las mujeres tienen enormes ventajas frente a los hombres. Empezado
por su expectativa de vida que es mayor, las preferencias que se han
ganado y los menores riesgos a que se exponen. Hasta se pueden cambiar
el color del cabello sin tener que ser jugador de fútbol. Bien merecido
lo tienen y hoy pueden festejar el día de la mujer. ¿Y si no
existieran? Según Aristóteles Onasis, “El dinero no tendría ningún
sentido.” Pero para el el sociólogo Carlos Santa María, “Si las mujeres
no existieran, todos los hombres seríamos deportistas.” No habría otra
opción.
Apostilla:
Según cifras demográficas del DANE, en Colombia las mujeres leen más
libros que los hombres, y estos a su vez más periódicos que las damas.
La tasa de analfabetismo es ligeramente superior en los hombres y la
esperanza de vida de las mujeres al nacer es de 77,5 años, notablemente
superior a los varones más expuestos a diversos peligros. Por ello
menos del 20 por ciento de la población carcelaria corresponde a
mujeres.
Apostilla 2:
Sigamos la recomendación de Pitágoras: “Encuentra una mujer de la que
puedas decir: hubiera podido escogerla más bella pero no mejor.”
A las mujeres les gustan los hombres desesperados; si no los encuentran, los hacen. (León Daudi).
En
ningún momento he dudado que las mujeres sean tontas. Al fin y al cabo
el Todopoderoso las creó a imagen y semejanza de los hombres